¿POR QUÉ SE ADMIRA AL POETA o POETISA?, por Manuel Armenteros
¿Por qué conocemos la belleza de sus palabras, las cuales desvelan parte del “misterio
escondido”?
¿Porqué su coherencia de vida y desprendimiento lo avalan?
¿Por qué reflejan libertad por encima de recompensas o prebendas?
¿O por temor, a que se vuelvan contra nosotros/as?
…O tal vez, ¿por qué mueven sentimientos que justifican nuestro comportamiento,
sin entorpecer la verdad subjetiva de cada uno?
…O quizás, porque nos dan lecciones “sin libro previo o normativa a seguir: ¡ajena al
corazón!
¿Posiblemente sea por que reflejan la verdad de una vida de sacrificio o marginación,
de lucha interior, con desprendimiento de sí mismos?
…O sencillamente… ¿Por qué se ocupan y preocupan de todo lo “humano”, lo natural,
o del “sufrimiento que causamos por acción u omisión”?
¿Quizás sea…,porque nos recuerdan un “más allá” de donde procedemos y
añoramos? Ellos lo ven con claridad…, nosotros…, de una forma velada.
¡Pues bien!…, ¿cómo reaccionamos ante ellos “los poetas” o ante ellas, las poetisas?
¡Recordándolos!, ¡volviendo a leerlos!…, o ¡conmemorándolos!. Pero, ¡qué pocos
intentamos encontrar la fuente donde se nutren!, ¡el manantial de donde beben!, su
“don”, su “sensibilidad” a flor de piel…, o sencillamente “la mansedumbre que
poseen”.
Todos los poetas, las poetisas son: “almas que anuncian” “denuncian”, “aclaran”,
“exteriorizan y acercan” ese DON DE LA VIDA, LA BELLEZA, EL AMOR Y FIDELIDAD A
LA PALABRA DADA. Representan a la NUEVA HUMANIDAD vislumbrada, por ellos/as
pero aun, ¡no en plenitud lograda!.
Es indiferente el tema que aborden o desarrollen, o toquen sus versos o prosa
poética; sea esta o no: religiosa, amorosa, o del alma, como sobre la naturaleza…,
pues todo para ellos o ellas es en el fondo: ES PRODUCTO DEL DIOS CREADOR…
Quien por la Palabra Encarnada en la “humanidad de MARÍA”, aceptada en libertad y
en el amor del ESPÍRITU SANTO, nos REVELA Y DESVELA esa plenitud divina de DIOS,
COMO PADRE DEL GÉNERO HUMANO: ¡CUMBRE DE LA CREACIÓN!
Y en virtud de ese ESPÍRITU DIVINO CREADOR, DE PALABRA Y AMOR, HACE MOTIVAR
AL POETA O POETISA, como autor o autora de SU POEMA CREATIVO, ¡bien sea en
verso o en prosa! y al que nosotros admiramos y seguimos.
¿Cuándo aprenderemos que todos en el fondo somos poetas y creadores a un
tiempo?, y llamados también a: ¡vivenciar aquello que anuncian o muestran en su
poesía o relato poético!.
¡Sí!…, tú también admiras al poeta, o a la poetisa, sea: Rosalía de Castro, Góngora,
Federico, Machado o San Juan de la Cruz…, y por ello te encuentras en el umbral de la
“llamada”…, rozas la “puerta de la Sabiduría”…, en definitiva, te hallas cerca del
encuentro, definitivo y singular con ese HOMBRE, que con su Palabra y Vida se hizo:
CAMINO, VERDAD Y VIDA, y nos acercó el ¡Don de la Gracia!: ¡móvil de toda Poesía,
Belleza y Justicia!.
¡Él ES, EL GRAN POETA DEL MUNDO!. Se llama: JESUCRISTO, PALABRA ENCARNADA,
E HIJO PREEXISTENTE, DIOS Y HOMBRE VERDADERO… Quien entregó su Vida por el
género humano “voluntariamente”…, y en pleno martirio de su Crucifixión, dijo estas
palabras llenas de: Poesía, Cariño, Comprensión y Perdón:
¡PADRE!, PERDÓNALOS, PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN!.
(Y podríamos añadir: ¡Ni a Quien se lo hacen! … De ahí surge su RESURRECCIÓN, SU
GLORIFICACIÓN Y NUESTRA SALVACIÓN.
Este es y será—insisto – EL GRAN POETA DEL MUNDO: ¡¡JESÚS DE NAZARET!!.
¡Gracias Federico, por recordarnos la PALABRA GERMINADORA DE VIDA!. ¡AMEN!
Desde TRES CANTOS (MADRID) hoy 19 de octubre 2026. Manuel Armenteros Martos,
vecino y amigo tricantino.



