
El consumo de alimentos listos para el consumo (ALC), como quesos de pasta blanda, pescados ahumado
Zoonosis alimentarias: prevención de la listeriosis
El consumo de alimentos listos para el consumo (ALC), como quesos de pasta blanda, pescados ahumados, leche sin pasteurizar, patés, fiambres o verduras crudas se ha asociado a una enfermedad llamada listeriosis, que no es frecuente pero sí muy grave. El grupo de población más afectado es el de las personas mayores de 64 años, siendo también grupos de alto riesgo las mujeres embarazadas, las personas inmunodeprimidas y los lactantes.
El número de afectados por listeriosis aumenta cada año en la Unión Europea, superando actualmente los 2.000 casos anuales, de los cuales, más del 90 % necesita tratamiento hospitalario, en su forma invasiva, con una tasa de mortalidad del 15,6 %.
Un tercio de los casos se deben al crecimiento de la bacteria en los alimentos preparados y cocinados en casa, por eso es importante mantener ese tipo de alimentos por debajo de 5ºC y respetar las fechas de caducidad.
La listeriosis. Aspectos básicos

La fuente de infección más común son los alimentos listos para el consumo (ALC)
¿En qué alimentos se encuentra?
FUENTES DE INFECCIÓN MÁS COMUNES
- Alimentos listos para el consumo (ALC) que pueden consumirse sin un cocinado previo, con una larga vida útil en refrigeración y a menudo envasados al vacío, por ejemplo: pescados ahumados, quesos blandos y semiblandos, fiambres cocidos y patés.
- Derivados lácteos elaborados con leche cruda o sin pasteurizar (quesos de tipo Brie, Camembert…). Por el contrario, no son fuente de infección los quesos duros, procesados y de crema para untar.
- Frutas y verduras consumidas crudas (cuando no se han lavado y desinfectado adecuadamente), por ejemplo, en ensaladas o en batidos o smoothies vegetales.
¿CÓMO SE CONTAMINAN LOS ALIMENTOS?
- La bacteria vive en el intestino de los animales y de las personas sanas y en el medio ambiente (tierra, aguas, suelo, superficies, techos, paredes…).
- Los alimentos se contaminan por falta de higiene, manipulación inadecuada o contaminación cruzada (contacto de los alimentos con superficies contaminadas).
¿CÓMO SE TRANSMITE A LAS PERSONAS?
- A través del consumo de alimentos contaminados: una vez contaminados, si no se conservan a las temperatura de refrigeración, aumentará el número de bacterias y la posibilidad de enfermar.
- Vía vertical: de la mujer embarazada al feto.
- Vía nosocomial: hospitales.
- Por contacto con animales enfermos (poco frecuente).
Medidas preventivas en el hogar
Es recomendable seguir estas Buenas Prácticas en todos los ámbitos donde se manipulen alimentos, tanto en el hogar como en bares, restaurantes y otros establecimientos de restauración:
- Lavarse las manos antes de manipular cualquier alimento.
- Evitar la contaminación cruzada de alimentos crudos con cocinados.
- Desinfectar las superficies donde se manipulan los alimentos, los utensilios y las tablas de cortar que se utilicen.
- Lavar bien las frutas y hortalizas que vayan a consumirse en crudo.
- Mantener la cadena de frío de los alimentos durante el transporte de los mismos.
- Nunca descongelar los alimentos a temperatura ambiente.
- Refrigerar, lo antes posible, los alimentos que no hayan sido consumidos.
- No consumir directamente frutas y verduras congeladas envasadas, si su etiqueta indica que deben cocinarse previamente.
- Consulte qué alimentos consumir durante el embarazo para evitar riesgos:
Medidas de prevención y control en la cadena alimentaria
La bacteria Listeria puede transmitirse por varias vías:
- En origen: en las explotaciones ganaderas (de carne, lecheras…) y en los cultivos agrícolas.
- En proceso: por una falta de higiene y una manipulación inadecuada:
- En el matadero, durante el sacrificio y faenado.
- En las fases posteriores de transformación de alimentos.
- En la preparación y cocinado de los alimentos en el hogar o en establecimientos de procesado y restauración.
Durante el procesado de los alimentos se observan diferentes situaciones incorrectas o tratamientos tecnológicos insuficientes que en ocasiones podrían producir un mantenimiento de los niveles de Listeria iniciales y favorecer su multiplicación, tales como:
- La separación insuficiente entre las zonas de recepción del producto crudo y terminado o la inadecuada circulación de empleados o equipos.
- Las zonas inaccesibles para la limpieza, del equipo y del edificio, donde se forman biofilms y sitios de anidamiento.
- La insuficiente ventilación, que aumenta la condensación sobre las superficies en contacto con los alimentos.
- La limpieza por aspersión, que disemina la bacteria en aerosoles en el entorno de elaboración.
- La exposición de los alimentos al medio ambiente, después de un procesado que elimina la carga bacteriana del alimento.
- La actividad de agua y el pH de los alimentos, que favorecen el crecimiento bacteriano.
- La refrigeración de los alimentos durante largos periodos de tiempo (largas vidas útiles) envasados al vacío.
- Las sucesivas roturas de la cadena del frío a lo largo de toda la vida útil de los alimentos (por ejemplo durante el transporte, exposición para venta, etc.).
Medidas de prevención y control durante el procesado
- Diseñar equipos e instalaciones que permitan separar las zonas de recepción de producto crudo de las de producto terminado, y permitir una limpieza que minimice los lugares de anidamiento de L. monocytogenes.
- Aplicar planes de limpieza y desinfección, continuos y eficaces en las zonas de elaboración donde están expuestos los ALC, evitando los aerosoles que puedan dispersar las bacterias.
- Refrigerar de forma adecuada: que la temperatura del producto no supere los 6°C, o preferentemente, los 2°C – 4°C, durante el almacenamiento, la distribución, la venta y el hogar.
- Implantar un plan de Buenas Prácticas de Fabricación, que elimine o minimice la contaminación del producto final y el crecimiento posterior. Por ejemplo:
- Controles de materias primas para reducir su carga microbiana.
- Procesados que eliminen la bacteria (p. ej. un tratamiento térmico) y minimizar la exposición del producto tras ese tratamiento para que no se contamine de nuevo con la bacteria a partir del ambiente.
- Formulaciones y envasados que eviten el desarrollo de la bacteria.
- Programar muestreos y análisis de las superficies y del producto final, actuando ante resultados insatisfactorios y analizando sus tendencias.
- Realizar “estudios de vida útil” para establecer la fecha de duración mínima, por ejemplo:
- Mediante la revisión de bibliografía, teniendo en cuenta las características físico-químicas de ese alimento.
- Realizando estudios complementarios (microbiología predictiva, estudios de durabilidad y ensayos de desafío), simulando abusos de temperaturas en varios lotes.
- Etiquetar los alimentos con la temperatura de conservación y la fecha de duración establecida:
- “Fecha de caducidad”: después de un corto tiempo, el alimento no es seguro porque puede superar el límite microbiológico.
- “Fecha de consumo preferente”: indica el momento hasta el cual el alimento conserva la calidad prevista.
Estudios de vida útil
Para facilitar la realización de los estudios de vida útil en base a las recomendaciones de la Unión Europea para empresas fabricantes de «alimentos listos para el consumo» y para los laboratorios de análisis:
Normativa. Límites legales. Enlaces de interés
El capítulo 4 de la sección 9 del anexo 3 del Reglamento (CE) n° 853/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal, indica que la etiqueta de los productos elaborados con leche cruda en cuyo proceso de elaboración no intervenga ningún tratamiento térmico, físico o químico, llevará las palabras «elaborado con leche cruda».
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