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Hablemos del diseño, por Luis Mosquera

Hablemos del diseño, por Luis Mosquera

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española hay seis acepciones:
Diseño:

  1. Delineación de un edificio o de una figura.
  2. Descripción o bosquejo de alguna cosa hecho por palabras.
  3. Disposición de manchas o dibujos que caracterizan exteriormente diversos animales y plantas.
  4. Proyecto, plan o diseño urbanístico.
  5. Concepción original de un objeto u obra destinada a la producción en serie, diseño gráfico de modas industriales.
  6. Forma de cada uno de estos objetos; el diseño de esta silla es de inspiración modernista.

  7. Cuando yo empecé a tener contacto serio con el diseño, que fue al iniciar la carrera de Arquitecto en la ETSAM, pensaba que el diseño de arquitectura solo valía para la arquitectura. Me empeñé en mi carrera y, la verdad, en aquella época fundamentalmente el diseño arquitectónico se aprendía mejor o peor, pero desde luego había mucha exigencia y se suponía que todo el que pasaba diseñaba (eso es lo que creíamos, porque aquí, en Tres Cantos, donde vivo, hay arquitecturas que merecen volarlas y quitarle el título y la licencia para proyectar a algún que otro compañero). Debemos pensar, como ya se ha dicho, que cuando estamos en una arquitectura doméstica, las paredes son las que son y son con las que convivimos. Normalmente, la gente procura decorar para sentirse a gusto, pues en la calle ocurre lo mismo, solo que en la calle las paredes de nuestro dominio son las fachadas de los edificios, con sus ritmos, colores y formas.
    El que se ha dejado la vista dibujando arquitectura, cuando digo arquitectura también digo urbanismo, teniendo en cuenta casi todo lo que se puede tener en cuenta, está preparado, y yo no lo sabía, para diseñar en otras áreas. Por ejemplo, para dibujar y pintar un lienzo de 3 x 2 o de 4 x 3, tiene que llevar los croquis iniciales hechos en un DIN A4 o, lo más, en un DIN A3. Tienes que llevar a esos tamaños enormes de los que hablábamos, y eso o sabes de geometría o no eres capaz, porque entran las proporciones, etc. Otro ejemplo sería la moda. La moda se percibe bien como formación en el diseño, pero en casos particulares, si bien la aprecio, no lo sé hacer. Otras situaciones: el diseño de joyas, que sin saber del oficio que se utiliza para realizar las piezas, sí es más fácil al ser bastante más abstracto el tema de realizar. Todo para mí consiste en un sistema de referencias que tenemos en el coco, en donde se referencia todo, incluido el diseño, y después, por aproximaciones sucesivas, juzgamos la bondad y la belleza, y así nos atrae o lo rechazamos.

Con el paso del tiempo, si te enamora este diseño, resulta que lo puedes vivir a todas horas, porque pasas el día y la vida entre infinitos diseños que no acaban nunca; bellos los que da la naturaleza y bellos también, muy requetebellos, porque los hijos de Dios y, por tanto, de la naturaleza, buscan y diseñan lo que no está diseñado ya, como por ejemplo un automóvil, que suele ser un muy puntero diseño industrial.
En el diseño intervienen muchas cosas también, por ejemplo las formas. Las formas pueden ser agresivas si son en punta, sensuales si son en curva y pueden ser racionales si están por el ángulo recto. Eso es algo mental que estudian los psicólogos, y también es de psicólogos el estudio del color y la infinita posibilidad de combinaciones de color. Y digo esto porque también, como todos sabemos, el rojo suele recordar con mucha inmediatez a la sangre; el rojo es el color asimilado como de peligro; el verde se asimila a la relajación, por eso los hospitales. Es decir, cada color tiene un significado que lo provoca, y hace muchos años dispuse de la publicación de los test Lüscher, que expropió que sean los especialistas quienes utilicen y a quienes consultaron.

Estamos tocando la conveniencia de la psicología en el diseño, porque cada material se manifiesta de manera distinta con su color y su textura. El sociólogo puede y debe trabajar con el arquitecto urbanista de turno, porque entiendo que tiene mucho que decir en las relaciones humanas y el comportamiento humano, en ese hábitat que es la calle, la plaza, etc. No son estos especialistas, los psicólogos y los sociólogos, los que tienen que coger el lápiz; el lápiz lo tiene que coger siempre el arquitecto.

Los ingenieros, algunos, hacen diseño cuando se limitan a sus funciones. Un industrial no puede hacer una casa industrial o, si lo hace, no la hará bien, pero en cambio una industria como una fábrica puede ser maravillosa. Los ingenieros de caminos, por ejemplo, cuando se meten a hacer de arquitectos, la suelen fastidiar porque no tienen formación en el diseño y, si la tienen y aciertan, pueden hacer cosas muy importantes como son los puertos, los pantanos, es decir, las grandes obras públicas como los puentes, vías de ferrocarril, carreteras, etc. Y hay que tener muy en cuenta que existe y debe existir la funcionalidad, que es más racional que lo que influye en el diseño. La funcionalidad es, por ejemplo, la de mi cuartito en el que estoy escribiendo, en el que estoy con mi amigo Mario, con una amplia mesa bajo la ventana, un armario ropero, un buró, una silla, un galán y una cama. Y lo menciono porque estamos en un espacio que tiene más o menos 3 x 3, es decir, nueve metros cuadrados, y aquí cabe todo eso con mucho y, como todos los espacios pequeños, tiene que estar muy bien ordenado. Aquí ha habido diseño y ha habido diseño también en los componentes y en la distribución mediante croquis, pero ha mandado por encima de todo la funcionalidad, es decir, que quepa todo y quede bien, porque la funcionalidad, que es racional, es quien primero manda. Hay ocasiones en la vida que puedes llevar otros derroteros y esos derroteros no se juzgan con los parámetros de que estamos hablando, sino que se juzgan por los del arte.

Para mí es muy importante intentar distinguir lo que es un vestir con arte y funcional, que le podemos llamar una composición con diseño culto, y otra vestimenta con buena voluntad espontánea, pero que pueda dañar la vista y dejar al individuo muy mal. Y eso suele ser, en vez de culto, como dirían en mis tiempos, hortera. Más hortera es todavía el que luce imitando, Dios sabe a quién, porque las imitaciones son buenas en unas áreas y malas en otras. Imitar las obras de los grandes arquitectos, que haberlos hay y tenemos lecciones aquí mismo en Tres Cantos, y no los nombro porque no puedo nombrar a todos, pero muy buenos sin duda y han hecho algo cercano a la excelencia.
En resumidas cuentas, lo funcional con el diseño y el diseño con lo funcional determinan, a mi modo de ver, el fenómeno de la intervención del hombre elaborando la creación de Dios y, por tanto, yo sugiero que salte a la sintonía para algún día llegar a la armonía en todo lo conocido y por conocer.

Es importante para mí hablar de la moda y voy a poner un ejemplo en mi vida, que estoy en la edad de las batallitas. Cuando era niño, casi todos los taxis que había eran Seats 1400, de los redonditos, y unos cuantos de antes de la Guerra Civil y durante la Guerra Civil, algún Citroën, Austin, etc. Eran negros con una raya roja y eran muchos, y para mí, niño, estaba aburrido de ver coches negros con rayas rojas en todo Madrid. Y es que las importaciones y la producción interior no daban para más. Tenía una idea, pero lo que pasaba por Francia y por Inglaterra y por Estados Unidos y los automóviles eran preciosos y de colorines. Y gracias a Dios hoy en día se ve una fauna de coches fenomenal, no hay dos iguales, pero por otra parte la moda, que para mí es irracional en su mayor cuantía, lleva a la gente a necesitar definirse en el grupo singular que elija y pueda, porque hemos dicho que hay que ser culto también en esta materia o dejarse aconsejar mucho. Y si no tienes cierta cultura y vas totalmente por libre, das el cante. Y pasa mucho cuando vas a ver a amigos que tienen la bondad de invitarte, pero alguna vez resulta que es horrible donde vive por los cuadros, muebles, etc. El amigo vive bien, está contento, pero es casi imposible estar de acuerdo con él en cuanto a la estética y entra en juego la educación de no decir nada de ahí ni cuando sales ni cuando te refieres a él. Pero me da cierta pena que en otros casos, cuando hay recursos económicos, se encargue a un decorador que te decore la casa. Y no es que me quiera cargar a los decoradores, porque están muy bien trabajando en casi todas partes, pero en los domicilios no los veo porque es muy íntimo y personal y lo deberían hacer los propietarios con su familia y amigos, salvo casos excepcionales.

Resumiendo, las modas son agradables e inagotables porque hay variedad y una mujer con el mismo traje todos los días pues seguramente perdería atracción. Es decir, bien a la variedad y suspenso a las modas que llevan cantidades ingentes de dinero y se tira mucha cantidad de ropa, etc. Parece que no puede uno vivir sin ir a la moda. Hasta los emplazamientos y sitios de veraneo van a la moda y otro día hablaremos de las intenciones que hay de por medio, porque nos movemos a base de intenciones. La intención entre los dos puntos va en línea recta, pero luego en realidad va haciendo un zigzag. Quiero decir que la intención va dando vueltas para llegar a su fin, que como un perro de presa no suelta.

En este medio, que es Tres Cantos +, estoy a disposición de todo el mundo.
VIVA ESPAÑA Y VIVA EL REY
Luis Mosquera Pedrosa
Arquitecto

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