ENDEUDAR A UNA NACIÓN… por Manuel Armenteros
¡No conlleva quererla más, ni a sus habitantes mejorar! Ni ser mejores gestores, ni tampoco supone, ningún triunfo ideológico… ¡Es justo todo lo contrario! Porque esa permanente y continua petición de dineros públicos, sea al BCE o al FMI, ha sido tan permanente, tan enorme y de tal cantidad de millones y millones de euros, que hemos alcanzado una “deuda descomunal”; la cual condiciona, ¡para mal!, nuestro presente y como no, también ¡nuestro futuro!
(Aprovecho este momento para decir que D. Francisco Franco, ¡NO ENDEUDÓ A ESPAÑA!, y fuertes motivos tuvo para ello).
Deuda pública total contraída por España, la cual asume y aglutina también las deudas de nuestras C.C.A.A. Deudas totales pues, que tendremos que abonar atendiendo puntualmente a los pagos de intereses ¡ya pactados!, por tantas deudas acumuladas. ¡CONDICIONANDO MUY SERIAMENTE NUESTRO FUTURO! ¡Ya que no se han puesto obligados límites, insisto, a tanta deuda pública SOLICITADA!
Nadie de nuestros economistas, como de “analistas económicos”, nadie repito, nos han mostrado el tremendo cuadro de pagos de intereses, para conocimiento de los ciudadanos, ¡dado el régimen democrático que tenemos!.Y así, obviamente hemos desembocado en un delicado “Estado económico tremendamente deudor”¡que actúa como pesada losa! La cual dificulta seriamente ¡seguir avanzado “EN CONDICIONES ÓPTIMAS”!
¡Obligados límites!, que podrían haber sido reclamados, ¡tanto por el Gobierno, como por la Oposición! Tras ser escuchado al Tribunal de Cuentas, como el Banco de España y la misma Hacienda Pública. ¡Solicitud de Límites a tanta Deuda Pública!…, que podrían haber partido también, ¡de los Gobiernos Autonómicos!
¡Pero aún habría más voces que podrían haber sido oídas, ¡limitando entregas de tantos dineros prestados!… Pues, si nadie de ambos gobiernos: Central o Autonómico silenciaron el limitar tanta deuda pública contraída y acumulada…, DEBERÍA EL MISMO BANCO CENTRAL EUROPEO (B.C.E.), COMO EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL (F.M.I.), haber limitado tantos millones y millones de euros solicitados, por nuestra Nación. Me dirán que en nuestras sociedades actuales, todas las administraciones nacionales acarrean y contraen deudas con BANCOS CENTROS FINANCIEROS. Cierto, pero deberían de tener obligados límites. Ya nuestra sabiduría popular lo denuncia y lo previene, con este refrán: “Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar ni conceder…, ¡o recortar!”.
Toda Nación que basa su desarrollo y crea un Estado de Bienestar con dinero ajeno, ¡termina siendo una ¡Nación “fallida” económicamente!! Y consecuentemente dicha Nación o Estado pierde “soberanía” e “independencia”. Y a la vez, por contraer deudas TAN ELEVADAS…, estas actúa, permítanme que insista, como PESADAS LOSAS, QUE IMPIDE Y LIMITAN SERIAMENTE AVANZAR. Es incluso más grave, comienzan a retroceder.
Nuestra querida Nación Española queda pues, por su enorme deuda, muy “lastrada y muy desprotegida”; sobre todo ante acontecimientos externos: ¡siempre presentes y en aumento… ¡Y que se agravan!, por la falta de recursos económicos disponibles.
Ya Abraham Lincoln, lo decía: “No puedes establecer una seguridad bien fundada con dinero prestado”.
Afortunadamente en nuestro querido Municipio de TRES CANTOS, NO EXISTE TAL ENDEUDAMIENTO PÚBLICO. Ya que nuestros regidores, no comulgan con prácticas irregulares, ni falsean (llegado el caso) “cifras o datos”. Y SABEN VALORAR Y RESPETAR, “muy mucho” nuestros dineros públicos. Cosa que los honra, los encumbra y los destacan.
Y lo más importante es: ¡Que por esta manera de proceder respetando y valorando mucho los dineros públicos!…, ¡EVITAN ASÍ PONER EN PELIGRO LA ESTABILIDAD ECONÓMICA PRESENTE Y FUTURA DE NUESTRA QUERIDA CIUDAD TRICANTINA!
LAS CUENTAS MUNICIPALES SON RESPETADAS PUES…, Y BIEN TRATADAS…, POR TODOS LOS GRUPOS POLÍTICOS QUE TENEMOS Y NOS RIGEN POR ELLO, ¡CON SINGULAR SABIDURÍA!
Desde estas líneas, reciban mi más cordial reconocimiento y agradecimiento por tan destacada HONRADEZ GESTORA Y PREVISORA.
Manuel Armenteros Martos, vecino tricantino. Hoy a 14 de abril del 2026.




