lunes, 12 enero, 2026
lunes, enero 12, 2026
spot_img
InicioLa PersonaPersonajes TricantinosRevoltijo, por Luis Mosquera

Revoltijo, por Luis Mosquera

Revoltijo, por Luis Mosquera

Vivimos y estamos viviendo como si nada y es una locura. Es curioso, hace años y no tantos, la gente se hartaba de manipulaciones y cuando se hartaba, protestaba. Y normalmente era en la calle, ahora parece que está todo el mundo conforme porque se protesta muy poco, pero para mí, no tienen sentido la mayoría de las cosas que se hacen. Estamos en el siglo XXI, en donde, como he dicho otras veces, tenemos un ordenador en la mano y lo sabemos manejar todos, y al mismo tiempo, hay guerras en Ucrania, en Palestina, en Siria y Dios sabe. Cómo es posible, que los seres humanos civilizados que tienen de todo, hasta coches que vuelan y ordenadores que piensan, utilicen la tecnología para matarse unos a otros. Pues, hasta parece que la Inteligencia Artificial no es tan cruel ni miserable como la de altas prestaciones humanas.

Yo me parece que no soy socialista, pero demonio, un mínimo debería de tener todas las familias, y casi, casi un máximo, aunque tanto dinero no sirve para nada. Y aunque sea por solidaridad, o por caridad, o por lo que queramos atribuir, ya está bien de injusticias evidentes, que cada día hay más. Me indigna que en España, que como se decía es una, grande y libre, se construyeron miles de viviendas para que estuvieran al alcance de la población, resulta que ahora la gente para vivir necesita de dos sueldos, y además, la mayor parte de ellos destinados a adquirir o al alquiler de una vivienda. Eso no hay derecho, porque todos sabemos que lo que encarece la vivienda es el suelo, y el suelo se puede fabricar y barato, y si no se fabrica y barato, es que no da la gana, dado que si fuera así desaparecerían especulaciones y plusvalías.
En tiempos, cuando daba clases, tenía una obsesión, quiero decir más de una, pero una concretamente, que consistía en que había que suavizar el relieve para hacerlo más suave y que vinieran los de atrás a un terreno ya trabajado y más fácil, es decir, allanar el terreno a la gente joven. Y hemos hecho al revés, se lo ponemos todo más difícil.
Hoy, mientras comía, he visto un telediario y me ha parecido todo disparatado, hasta la cesta de la compra que está por las nubes. Así no se puede vivir. Es que, no creo que consista en socialismo, capitalismo, comunismo y etcétera. No creo que sea el sistema, creo que es la honradez, y la honradez me refiero sobre todo a la honradez del pensamiento, a pensar decentemente, rectamente y no de forma torcida que lo justifica todo. Se está convirtiendo el dinero en un auténtico Dios, por dinero se mueve un montón de cosas, y normalmente por dinero se hacen las cosas mal. Y ahí tiene mucho que ver la ambición, porque el hombrecito normal y corriente, no exige y vive con lo necesario y un poco más, y porque no exige cosas básicas como es el derecho a la vivienda. Soy arquitecto, he trabajado en urbanismo, pues no sé todavía qué demonios hacen para conseguir, que es para nota también, que la vivienda salga tan cara. Además, la vivienda, debe hacerse en unas proporciones que permitan una vida holgada y espaciosa, no cuchitriles que hay que entrar de perfil, ni construcciones de baja calidad que al cabo de pocos años hay que reconstruir. Si es que está casi todo inventado.
Es frecuente la mucha ignorancia que hay en la calle. Hay una ignorancia de caballo y además lo justifican y hasta lo rellenan a base de concursos de haber quién es más erudito. Y lo malo es que si la cosa está mal sembrada va a florecer también mal. La memoria histórica, y se han empeñado en escribir un camelo. Todo esto vino a raíz de la guerra civil que tristemente hubo en España. Ahora, de manera retardada, los que perdieron quieren ganarla ahora, y así tantas cosas que se le da la vuelta. No sé si estoy muy de acuerdo con la Constitución de 1978, pero desde luego fue un gran esfuerzo que hicimos los que desde entonces vivíamos ahí para conciliar España para que dejar de tirarnos los trastos unos a otros, y parece que se consiguió, pues han llegado unos imbéciles que lo que pretenden es reventar eso y que volvamos a pegarnos.
Antes hemos hablado de solidaridad, y qué falta hace. Si fuéramos un poquito solidarios, la sociedad sería mucho más justa, tenemos que ser conscientes que estamos volviendo a la necesidad y al hambre, que hay mucho niño desnutrido ya y que Cáritas no puede más. Y si miramos un poco a nuestro alrededor, podemos ver el derroche que hay en muchas cosas.
No agradecemos a quien sea, a la vida, a Dios, a quien sea, no agradecemos lo que tenemos. Por ejemplo, esta mañana me vino a la cabeza una persona, Y di gracias porque está bien, y eso se debe a que la vida es así, hoy estás bien, mañana puedes estar mal. También está la parte afectiva, pero quiero decir, que todo pende de un hilo, que la salud que tienes hoy puedes no tenerla mañana, que algún loco de estos políticos, puede soltar un pepinazo y montarnos un buen lío, y paremos un momento a pensar los escándalos que hay en el gobierno español, que serán lo que serán, pero lo que son es motivo de dimisión. Y ahí están, tan contentos. Lo he dicho muchas veces y a lo mejor es escandaloso, que tenemos lo que merecemos, tenemos lo que hemos votado, y ya quejarse cuesta más, porque si votamos sinvergüenzas después tenemos sinvergüenzas, los sinvergüenzas hacen lo propio y nosotros a callar. Porque ha aparecido una carrera nueva, que es la de político. Esta carrera no existía, antes los políticos eran personas que pasaban por la política dando un servicio al país, y al cabo de una temporada volvían al ejercicio temporal y normal, ahora los que se dedican a la política es para sentarse en una poltrona y trepar todo lo que puedan y un poco más. Todo es un poco disparatado, o mucho, y lo curioso es que funciona, funciona mal, pero funciona. La cuestión es bastante preocupante, porque, por otro lado, con la deuda que está adquiriendo el Gobierno, y la deuda hay que pagarla -yo ya no la voy a pagar, que soy viejo-, van a ser mis hijos y mis nietos. Como si dijéramos, hay un mal revoloteando que es el de la frivolidad, porque todo el mundo y, especialmente los políticos, disparan con pólvora del rey.
Hay secretos a voces, hay gente buena, discreta, honesta, auténtica, etc. Pero parece ser, que son los que más reciben porque para colmo, los que más éxito tienen socialmente, son los que más saben de malicia y picaresca. En otros lugares hemos tratado de la depuración, de las intenciones de la conciencia, y como los deseos de la conciencia se convierten en deberes y los deberes en actos. Y son los actos los que realmente reflejan la calidad de la persona. Porque yo me encuentro mucho, ciao ciao en muchas partes, gente que habla mucho, pero después obrar muy poquito, y como decía el Evangelio, por sus obras les conoceréis.

Yo creo, que debía haber una macro campaña de educación de la voluntad y los sentimientos. La voluntad, para poderlo realizar, y los sentimientos, para que realmente se viva la bondad o la maldad de las cosas. Porque mirando así las cosas, nadie puede decir que estamos en un mundo feliz. Un mundo feliz es un mundo de Huxley, que también es una tristeza. La diversidad y la variedad es fenomenal, porque si todos nos quisiéramos casar con la misma, la hemos organizado. Pero bueno, hablan de valores, yo creo que los valores los tenemos que determinar nosotros mismos, es decir, están todos escritos, pero nosotros seleccionamos y elaboramos. Y yo creo que la gente que los tiene se entiende entre sí. Es posible, que se debiera penalizar al sinvergüenza.
Lo que está haciendo gran destrozo, lo que creo que está haciendo gran destrozo social es el egoísmo, el ponerse uno primero, y relegar al otro después, justificando mal justificadas las intenciones, funciona mal. Yo creo que uno de los secretos de la pareja es la generosidad, poner al otro por delante. Y ya se hablará de la envidia que en la pareja no tiene por qué funcionar, pero sí marca mucho en la sociedad.

Yo creo, que en los tiempos que corren, combatir la envidia que como decía era el pecado capital de los españoles, se tiene que reforzar con combatir el egoísmo que ha aparecido en nuestra sociedad actual con mucha fuerza y no era España un lugar donde se caracterizaba por este egoísmo, pero todo ello lo trataremos en otra ocasión.


Luis Mosquera

- Publi -

Comentarios recientes